Esto no es crítica: GREY (o de cómo me torturo a mí misma.)

Leí “Grey” a petición de mis chicas de Facebook (las amo aunque no lo parezca) y la verdad es que no pude llegar muy lejos. Sin embargo, dado que los primeros capítulos son un descarado Copy Page de la primera parte de 50 sombras (50M, como le digo yo) tampoco es que me perdí de la gran cosa. (Y, en general, digo ¿qué hay que perderse de esa saga? Felices aquellos que se mantuvieron y mantienen al margen). Por cierto, ya tengo una entrada en la que hablo de 50M. AQUÍ.
Pero antes, quiero hacer un par de aclaraciones.

Este post va exactamente cómo lo escribí en un estado en MI Facebook. Terminaba de leer lo último que pude de “Grey” y aparte del cansancio, estaba explotada, por eso van ciertas expresiones que pueden resultar ofensivas. No quise cambiarlas porque obedecieron a un estado de ánimo inmediato, lo que por sí mismo ya dice mucho de la lectura y lo que me produjo, y por eso hago esta aclaración. No creo, quiero agregar, que todas las lectoras que disfrutaron de esta novela, o que la leyeron completa sean mediocres (como digo más adelante) lo que me resulta mediocre es que se empeñen en defender algo que no existe. Que ignoren tan deliberadamente esos indicios tan claros en el comportamiento abusivo y controlador de Grey, o que escondan esto detrás de un BDSM que de BDSM no tiene nada; me parece una especie de autosugestión porque en el fondo comprenden que esto está mal, sólo no quieren aceptarlo. Pero esta es sólo una impresión mía, una impresión un tanto superficial, si cabe, pero es que no logro concebir tanta aceptación de comportamientos tan dañinos de ninguna otra manera. Cuando apelan a la típica “es ficción” me indigno todavía más, porque puede ser ficción, pero las ideas que trasmite no lo son. Y no hace faltar ser un genio del psicoanálisis para saber que no siempre tenemos control sobre las idas que absorbemos diariamente. Muchas se implantan en el inconsciente y ahí se quedan y nosotros ni cuenta nos damos de esto, ni siquiera cuando nos comportamos o juzgamos de acuerdo a estas ideas. Ejemplo típico: un comercial de televisión. ¿Por qué nos da ganas de beber CocaCola (o cualquier refresco) después de ver un bonito comercial? ¿Por qué el campo de la Publicidad ha crecido tanto últimamente? ¿Por qué compramos cosas que no necesitamos? No se engañen, gente. Las ideas nos sobreviven.
Y por último: leer cualquier cosa así por así no es bueno. Leer con criterio es lo aconsejable. Siempre.
Dicho esto, los dejo con el post en cuestión.

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Pues se acabó Grey para mí. ¿Recuerdan que cuando leí 50M vivía comentando lo cansada que me dejaba? Bueno, pero al menos esto comenzó a calarme en serio hasta más o menos la mitad del libro. Con Grey fue mucho antes. Quizás fue por lo repetitivo del asunto, que me remitía a esa primera experiencia, lo que le sumó peso a la ya agonizante carga que supone leer a esta mujer; o quizás fue porque Grey resulta muchísimo más insufrible que Anastasia, ¡quién lo diría! ¬¬
La escritora, por otro lado, además de abusar de la repetición (todo es un descarado copy page) ni siquiera se esmeró por cambiar el punto de vista de los acontecimientos, la carga moral, emocional de los mismos. Que sería lo obvio, por supuesto, tratándose de dos personas diferentes. Pero no. Resulta que Anastasia es buena leyendo a la gente (claro, claro xD). A lo que me refiero es que la impresión que queda es la misma, y de nada sirve que el narrador sea uno o sea el otro. Tampoco que esperara la gran cosa, claro (es James) pero resulta básico sopesar la idea porque, ¿no se supone que era esta la intención al publicar un libro narrado por Grey? Ah no, claro que no. Vender era lo que quería. Hay que explotar a la gallina de los huevos de oro. Hay que ir a destazar a la pobre.
Grey es la personificación del machismo puro, ese que de vez en cuando se disfraza de caballerosidad, de amor, de preocupación. Pero aparte de contadísimas ocasiones, todo en él resulta obvio, todo su abuso y control está plasmadito literalmente en cada página. Y es que uno creería que si hay tantas mujercitas suspirando por él era porque la escritora utilizaba un lenguaje un poco ambiguo, o que las situaciones en sí mismas resultaban ambiguas; pues ni una cosa ni la otra (y en serio, la James no da para nada más, es hueca) todo está clarito, clarito. Lo que me hace temer por la mujer promedio (la mujer disque lectora que sólo lee estas mierdas y todavía tiene el descaro de defenderlas y catalogarlas de Literatura). No concibo yo que una mujer, al planteársele una situación tan clara, tan directa, tergiverse los acontecimientos tan consientemente, al punto de que siempre le terminan pareciendo románticos. Porque los acontecimientos, el supuesto cortejo por parte de Grey resulta espeluznante, y esto suavizándolo un poco. Estamos hablando de acoso, rastreo, investigación detallada de su vida, su trabajo, sus estudios; control de lo que come, de lo que dice, de lo que hace y con quién. Y resulta exasperarte el recursito que utiliza la James para introducir siempre esto, porque al final de cada párrafo, después de líneas enteras de ese deseo por parte de Grey por controlar, por poseer, por dominar, por subyugar, humillar, etc. todo termina con un "a saber qué habría pasado si yo no hubiera intervenido? No podía dejarla sola, estaba en peligro. Etc.". Que una mujer se empeñe tanto en disfrazar su machismo resulta increíble, y más increíble resulta porque no lo consigue ni medianamente bien, e incluso con esto, las lectoras caen redonditas ante los supuestos encantos de seductor del Sr. Grey. Y yo de: WHAT.
Otra cosa, la facilidad con la que Grey reacciona ante avances sexuales por parte de Anastasia, esos que no son más que fantasías suyas, porque la tipa es un pan blanco, una tortilla sin sal, etc.; a algunas lectoras de esta saga le resultará romántico, a lo "mira, lo pone loquito, sólo se excita así de fuerte por ella" o no sé, algo así intuyo, porque yo no tiendo a relacionar la excitación sexual y el amor tan rápidamente, todo lo contrario. Pero parece que aquí este es el caso; pero retomando la idea inicial, al hacer que Grey sea tan fácilmente excitable, en lugar de conseguir lo que ya mencionaba, sólo lo hace parecer como un puberto, alguien inexperto en el sexo, con poco control sobre sus impulsos. Y no creo que esa sea una imagen beneficiosa para un disque dominador. Así que en lugar de fortalecer el carácter del personaje, lo debilita.
El cúmulo de incoherencias que es este personaje se debe a la mediocridad de la autora al querer atribuirle una complejidad que no existe en ningún lado. No la busquen, no la encontrarán. Su supuestos traumas de la infancia y adolescencia podrían servir para enriquecer un poco al personaje, pero dado que sólo están usados para apelar a la sensiblería barata de las lectora mediocres (pues, quién más leería esto tan religiosamente? Quién más lo catalogaría como le obra cumbre del erotismo moderno?) resulta insustancial. Soso. Un desperdicio enorme de letras y de papel. Y, por otro lado, no se debería usar como recurso cuando no se sabe manejar bien. Los traumas de alguien no le dan carta blanca para andar jodiendo libremente a quien se le antoje y luego salir asombrosamente aireado del asunto porque, ya saben, "pobrecito".
Podría seguir y seguir con esto, pero estoy, literalmente (no exagero) cansada de este tema. Lo poco que leí ayer hizo que durmiera casi doce horas, y sigo cansada y con sueño. Además, como notarán, no dije nada nuevo. xD
Seiren.


PD: Tambíen creen en álbum con citas y anotaciones. Es de dominio público (?) xD


Comentarios

  1. con razon lo he visto esa portada en todos lados. asi que es la version de grey'? caray que huevis! jaja
    no me extraña que no lo hubieses acabado ¿o si? jeje, que ganas de torturarte caray!
    te mando bess

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