De todo aquello que no es un «conti plz!» (Originalmente publicado en La hora del desmadre).

Hola, gente hermosa. Esta vez les vengo a compartir un artículo que escribí para el Blog: La hora del desmadre. Blog creado por y para personas medio locas que están cansadas de la forma en que funcionan los fandom y el fanfiction en la actualidad (entre otras cosas). Quedan cordialmente invitados a visitarlo.
El artículo nació a partir de algo que me ha estado pasando bastante últimamente: mis comentarios le resultan ofensivos a las personas. Ahora bien, aunque es cierto que escribo comentarios dejando de lado cualquier tono afectivo, empático, ofensivo, etc., si tiendo a escribirlos con cierta seriedad, cuando se puede. Otros comentarios, en cambio, son producto del típico fangirleo, lo que tampoco tiene que ser algo malo, aunque a veces uno deje que la emoción por la historia gane. Uno como lector puede reaccionar de distintas maneras, las personas que escriben no tienen mucho poder sobre esto y creo que, en lugar de lamentarse, ofenderse o sufrir, lo mejor es aprender de estas experiencias tan variadas. (Me incluyo) Aunque sí es cierto que a veces resulta un poco difícil. 
Sin agregar más, espero que el artículo sea de su agrado. Me gustaría también saber su opinión al respecto.
De antemano, muchísimas gracias por leer. 
Saludos.

La entrada original la pueden encontrar en el blog La hora del desmadre AQUÍ (en serio, échenle una miradita al blog, es joven, pero tiene artículos muy interesantes).




De todo aquello que no es un «conti plz!»



Con tantas plataformas de publicación gratuita no resulta extraño que la escritura, como afición, se encuentre en uno de sus momentos más importantes. La atención que pueden llegar a alcanzar personas que publican en sitios como Wattpad, Fanfiction.net, Fictionpress, etc., puede resultar abrumadora y hasta un poco descabellada tomando en cuenta que la mayoría sólo ve en esto una suerte de pasatiempo (sin  mencionar a aquellos que han terminado siendo publicados). La escritura es una pasión que desean compartir con los demás. El alcance y el éxito varía, por supuesto, pero igual resulta ingenuo calificar de «escritor» o de «novela exitosa» a una persona/trabajo basándose únicamente en la cantidad de lecturas o comentarios que recibe. La Literatura como arte exige criterios mucho más maduros y estrictos que deben ser respetados, y aunque el facfiction es un fenómeno literario, hay ciertas licencias que lo hacen más accesible y menos escrupuloso; sin embargo, la mayoría del tiempo esto depende más de la persona que se dedica a escribir fanfiction, su grado de compromiso y seriedad, que de las bases que sustentan al género.
Pero una cosa en las que sí se suele coincidir es en la retroalimentación. No se debe olvidar que sin esta  la comunicación como tal no existe, y muchas veces la intención de la persona que escribe fanfiction es crear una conexión entre su trabajo, sus ideas y la de los demás, es decir, crear un puente que comunique a personas con gustos similares para compartir y ampliar horizontes. Y cuando se habla de fanfiction la forma de retroalimentación más común son los comentarios.
No resulta extraño encontrar, al final de cada capítulo, anotaciones por partes del autor tales como: «los comentarios son bienvenidos», «si les gustó, no olviden comentar», etc. Varían según la creatividad de la persona y el grado de atención que deseen despertar en el lector; pero, al final del día, todos significan lo mismo: escribe un comentario/opinión/crítica por favor.
Las personas que piden comentarios generalmente lo hacen porque esperan recibir el tipo de crítica que los ayudará a mejorar, o que al menos ayudará a formar un criterio  mucho más amplio en lo que respecta a su propio trabajo. Si bien es cierto que en la mayoría de los casos el fanfiction es un simple pasatiempo, esto no significa, de ninguna manera, que no se tome con seriedad. Por otro lado, también hay personas que piden comentarios, más que para mejorar, para calcular el grado de aceptación que tiene su trabajo, y así decidir si seguirán esforzándose en ello o no.  Lo que se rescata aquí es que las personas que escriben fanfiction y piden comentarios lo hacen por motivos muy diversos. De la misma manera, las personas que comentan tienen sus propias razones.
Siempre se está hablando de los «lectores fantasmas», es decir, esas personas que leen pero que nunca comentan. Esto es claramente apreciable en los datos estadísticos proporcionados por los distintos sitios de publicación gratuita. La relación lectura-comentarios generalmente suele ser desproporcionada, lo que tiende a generar, en algunos casos, un sentimiento de  inseguridad en los autores puesto que no hay un claro indicador de que se esté  haciendo un buen trabajo, lo que tiende a orillar sus pensamientos hacia el extremo contrario. Aquí entra en juego la madurez del autor y su criterio personal. Si se ha estado en este mundillo del fanfiction lo suficiente es fácil reconocer  que una gran cantidad de comentarios rara vez suele ser sinónimo de calidad.
Sin embargo, así como se necesita madurez y criterio para comprender y aceptar la escasez de comentarios, se necesita lo mismo para comprender y aceptar la situación inversa. Cuando un autor recibe comentarios en cantidades considerables debe tener la sensatez suficiente para clasificarlos y calificarlos, y a partir de ahí determinar la utilidad de los mismos más allá de ese inconsciente soplo inflama egos tan buscado pero, a la larga, tan poco útil.
Es común ver en historias con aceptación masiva comentarios aparentemente clonados y sus diversas representaciones: «conti plz!» «Me ha encantado la historia, continúala» «Actualiza pronto» «Amo a X y a Y» «Asdasdsdasd» etc. Es más, de realizarse un estudio estadístico las probabilidades de que este tipo de comentarios impere sobre otros más críticos y elaborados sería altísima, por no decir total. Estos comentarios se han convertido prácticamente en lo único que una persona que publica su trabajo espera recibir, haciendo que se cierre o que adopte una postura defensiva cuando recibe opiniones mejor fundamentadas. Y es que se tiene la idea errónea de que aparte de estas expresiones de entusiasmo (válidas, a pesar de todo) la única forma de crítica aceptable son las observaciones sobre faltas ortográficas y/o gramaticales. De hecho, sólo falta una miradita en una historia popular para notar que, cuando hay críticas, estas sólo abarcan los criterios mencionados.
La verdad es que una crítica bien fundamentada versará no únicamente sobre la forma del texto que se acaba de leer, sino también sobre el fondo. No se hablará aquí sobre teorías literarias para no alargar el artículo, basta con dejar claro que una crítica abarca, entre otras cosas, las siguientes: ortografía y gramática (como ya se mencionó y que es prácticamente lo único que suele considerarse), tiempo, personajes, trama, espacio, estructura, manejo de otros recursos narrativos y estilísticos, conocimiento y dominio de la temática y del género, y un gran etcétera. Al ser el fanfiction un poco menos formal en este sentido, el lector prácticamente puede comentar sobre lo que quiera, y su comentario tendrá valor dependiendo de lo bien sustentado que esté.
Un ejemplo (grosso modo):
Me ha encantado la historia, me parece bastante interesante. Sólo me gustaría hacerte un par de observaciones: revisa el uso de qué y que, porque noté que tienes problemas al utilizarlos. También me percaté que tienes problemas con la acentuación de los verbos en pretérito, ejemplo: recibió, habló. Ah, y otra cosa, me pareció que X estaba algo fuera de personaje (OOC) la verdad me parece que hubiera actuado más así que así. El enamoramiento de Y se percibió bastante forzado, creo que fue porque apresuraste los acontecimientos al final, y eso le quitó credibilidad. Z me parece un personaje débil, que le falta carácter, comparado con X y Y ha tenido muy poca evolución, además la mayoría del tiempo parece estar de más, al menos por el momento no veo su aporte a la trama. Y qué bueno que has remontado, porque en los últimos capítulos la trama fue débil, hubo poco avance, los personajes se quedaron estancados, no parabas de redundar en lo mismo, como si lo hicieran sólo para rellenar y que el capítulo quedara largo. Y por último, no olvides documentarte mejor, porque tal y tal cosa no es de tal cultura, además cuidado con los arcaísmos, abusas del pleonasmo y del símil, y deberías variar un poco más los verbos de acción.  Muchos ánimos, la historia promete y espero la continuación con ansias.

Como se mencionaba con anterioridad, esta clase de críticas/opiniones/comentarios elaborados es cada vez menos común, lo que hace que los autores se cierren o los tomen como comentarios ofensivos o ataques (incluso llegan a considerarlos personales), descartando sin una segunda mirada, el aporte del mismo; todo lo que no sea un «conti plz!» inevitablemente despertará sospechas, lo cual  hará que automáticamente adopten una postura defensiva en lugar de una más abierta, cuando debería ser este último el caso dado que un comentario de este tipo muestra el más sincero de los intereses: quiero que mejores. Si alguien se ha tomado el tiempo, las ganas y la seriedad para redactar un comentario bien fundamentado, es porque vio potencial que debe ser explotado o porque, como compañeros con aficiones similares, lo normal es querer apoyarte de manera sincera y real y no con alabanzas vagas y poco útiles. Un comentario de este tipo es la mejor forma de halago que se puede recibir, y ponerse a la defensiva y/o jugar al ofendido sólo denota un alto grado de inmadurez.
Ahora bien, en el caso de que sea un comentario mal intencionado tampoco tiene que exagerarse la magnitud del mismo. Los comentarios malintencionados, estén bien fundamentados o no (es decir, cuando la crítica constructiva se ve empañada por lenguaje malsonante con la clara intención de humillar), sirven para formar el carácter, lo que a la larga resulta de utilidad si lo que se planea es entrar en el mundo editorial, mucho más crudo que cualquier sitio de publicación gratuita en boga. 
No se debe olvidar nunca que no se tiene control sobres los lectores, que estos comentarán o no, y cuando lo hagan, lo harán cómo se les de la regalada gana. Asimismo, se tiene que tener el criterio y la madurez necesaria para no dejar que la escasez de comentarios desanime a niveles preocupantes; lo que también se necesita para no permitir que una gran cantidad de comentarios les eleven el ego y los cierre a experiencias de crecimiento mucho más variadas y enriquecedoras.  Si bien esto último no es la norma (al menos hasta el momento), se  presentan casos así, lo que desmotiva a las personas que se esmeran en redactar buenos comentarios, y esto de alguna manera hace que la cifra «lectores fantasmas» crezca. Así que la próxima vez que alguien se queje por la falta de comentarios, que no sólo señale a los lectores (claro que la falta de comentarios se ve influenciada por otros factores no tratados en este artículo), sino también, la madurez de la persona que los pide.

Seiren Nemuri.



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Gracias Valeria Morales por las correcciones. 

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