Pseudo-reseña: Eleanor & Park. Rainbow Rowell.

Leí —en una noche de mucho que hacer pero de nada hecho porque no se me apetecía nada más que una lectura relajante—, «Eleanor y Park».
Me gustó.
Sí, ya sé que no tengo la edad para leer literatura juvenil y opinar objetivamente... ¡Pues no! Soy la eterna adolescente. Bah, déjenme.
Ya en serio.
Me gustó «Eleanor y Park».

Hablando de aspectos formales: me gustó la narración sencilla y sin pretensiones. Hay mucha literatura juvenil que peca de pretenciosa, de excesivamente descriptiva (con esa tendencia de describir hasta la marca del jabón de baño y demás datos irrelevantes que sólo sirven para que el libro tenga más páginas y se vea más ¿apetitoso?), pero la autora de Eleanor y Park sabía a lo que iba y para ahí agarró. Sí tengo sentimientos encontrados con la traducción. O sea, no es asunto grave, pero leer «Patrulla X» como que me desmoralizó (LOL). Bueno, al menos en mi versión así ponía, y no fue la única pero es la que más recuerdo. Aparte de esto, es una lectura ligera, rápida, sin enredos, que te la echas de un tirón sin que hayan partes que te resulten extenuantes de leer o imprescindibles como para pasartelas. (Al menos este fue en mi caso).
Ahora bien... lo otro.
Me gustó Eleanor en el aspecto que me resultó realista. ¿Por qué me resultó realista? En primer lugar, no es la eterna sacrificada. En novelas juveniles que he leído con protas que forman parte de un entorno familiar abusivo, se crea un sentimiento de protección hacia los demás (hermanos sobre todo) y desapego hacia uno mismo, que cansa, harta, enloquece. No es que Eleanor no reconociera el peligro que corrían sus hermanos en su hogar, sin embargo, tenía la madurez suficiente como para saber que la que más peligraba era ella, y siempre estaba en guardia hasta en su propia cama.
Con los abusos en la escuela. Eleanor se molestaba, se echó a llorar un par de veces, pero siempre, al final del día, no dejaba que la afectara. Le gustaba ser diferente, como si fuera lo único suyo en verdad. Así que esto me pareció bien. En su momento siempre las cosas nos afectan, pero lo importante es saber sobrellevarlas. Eleanor es fuerte. Eleanor se mantenía alejada de Park porque no sabía si Park sería como ella, si podría sobrellevar los chismorreos de buena manera o harían que se alejara de una buena vez. Porque insisto: a Eleanor le pesaba ese bullying del que era presa, pero sabía manejarlo. Si tenía un momentos pesimistas, como cualquiera, pero no llegaron a ser extremos.
Eleanor también lidiaba intermitentemente con su apariencia, pero sus problemas de autoestima jamás llegaron a abrumarme, creo que quedaron en un punto exacto entre «lo comprendo y sé que te hace difícil ahora pero ya lo superarás» y «espero que no se le ocurra bajar de peso o maquillarse». Y no porque querer cambiar sea malo, lo aplaudo siempre y cuando sea una decisión personal, es sólo que no sentía que pegara con la personalidad de Eleanor, porque como ya dije allá arriba, su diferencia era lo único que tenía y no iba a cambiarla por nada. No querían que le dijeran que ahora maquillada estaba más bonita que antes porque seguía siendo la misma de siempre, además, cambiar para dejar de ser excluida le resultaba ridículo. (La verdad el maquillarse o no, no es el problema, ni uno ni lo otro es malo, es más importante sentirse cómodo con uno mismo).
Así que sí, Eleanor me gustó porque tiene una combinación bastante razonable de fortaleza, temores, debilidades y determinación. No es una doña penas pero tampoco un Rambo. De hecho llega a tomar decisiones bastante razonables y piensa mucho las cosas para no crear problemas innecesarios. A parte de mentir con sobre quién se pasaba las tardes, no mostró más «actos de rebeldía», ni berrinches ni nada. (Bueno, y las peleas con Park).
Park, en cambio, se nos presenta más idealizado: chico asiático-irlandés-estadounidense con más rasgos coreanos que occidentales y de ojos verdes, que lee cómics por montones y escucha rock/punk indie. Tiene pinta de J-rocker consagrado. Muchas lo consideran atractivo excepto él, porque tiende a creer que a nadie le gustan los asiáticos porque los asiáticos son afeminados (You Know nothing, Jon Snow). Al inicio le da pena que lo vean con Eleanor. Él nunca ha querido resaltar y no lo hace, goza de cierta inmunidad por haber salido con una chica popular y se aprovecha de esa inmunidad siendo invisible, o al menos intentándolo. Siempre va escuchando música o leyendo cómics. Su familia, aunque con problemas, también es de ensueño. Una familia normal.
La relación entre ambos es bien inocente al inicio, al punto que yo creía que eran más jóvenes de lo que son en la novela (tienen 16) pero gradualmente la cosa cambia. Lo hace torpemente a veces, otras más naturalmente, sólo no se queda estancada. Tienen problemas, incluso llegan a pasar días, casi semanas, sin hablarse. Pero no dejan que el orgullo o las inseguridades les ganen, se sobreponen y continúan. La necesidad que nació entre ellos de estar siempre juntos no llegó a resultarme enfermiza. No eran extremadamente melosos, aunque tenían sus momentos.
Creo que Eleanor y Park, a pesar de la temática tan abordada, viene siendo una oleada de aire fresco para la Literatura Juvenil, esto por la manera en que fue desarrollada, esto porque a la prota en realidad nunca le interesó resaltar ni llegó a rechazarse a sí misma por ser una marginada social, esto porque para Eleanor había cosas más importantes que ser bonita y popular (Y no es que ser bonita sea malo, lo digo por la manera en que generalmente se tienden a abordar estos temas en esta literatura). ¿No les cansa la historia de la niña torpe, inocente y desarreglada que siempre se enamora del malote más malote y guapote de la escuela (rebelde sin causa, de paso, con un pasado ni ¼ de trágico de lo que uno habría imaginado para tanto mal humor), y se somete a un cambio de look para agradar, para ser popular, para quererse a ella misma mediante la aceptación de los demás más que la propia? Bueno, Eleanor no es así. Tiene sus momentos de inseguridad, sí, pero al final consigue seguir siendo ella. Y eso me gustó.
Así que recomiendo «Eleanor y Park» si quieren una lectura sencilla, simpática, amena; una lectura de una tarde, por mucho, que probablemente no les cambiará la vida para nada, pero que al menos los hará pasar un buen rato.

Si alguien ya la ha leído, espero me haga saber su opinión.
Es todo por ahora.
Saludos.

PD: Ya están en planes de película.



Comentarios

  1. oi cosi, precisamente anda preguntando sobre un librito ligerito sin tanta melcocha pero que no me amargue mi animo limonesco jaja, es perfecto por lo que nos cuentas del librito :3 lo buscare
    si si si
    besos

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  2. Yo estoy bastante harta de literatura juvenil, pero Eleanor & Park es diferente.
    Eñenaor no es el estereotipo chica de "ensueño" que muchos libros presentan erróneamenre. No es obra maestra, pero dentro de su género destaca.

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