Dulce desvelo (Relato lésbico)


Hola, hola. Aquí vengo con otro relato corto pero esta vez de temática lésbica. Espero les guste.
Si quieren, pueden descargarlo AQUÍ. Está en formato PDF.
Quiero agradecerle a a Omore por las “ligeras” correcciones.
Advertencias: Ninguna.




Dulce desvelo
Seiren Nemuri.

Cuando ella duerme tan cerca de mí, no puedo conciliar el sueño. Dentro de mi pecho, una sensación totalmente abrumadora lucha por escapar. No sé qué hacer, no estoy acostumbrada, y el temor a no dar tanto como recibo, o a no valorarlo como es debido, es lo que me mantiene despierta, aunque no siempre es únicamente esto. No es algo malo. Bajo las sábanas, y sintiendo el roce de su piel contra la mía, no puedo experimentar otra cosa que no sea felicidad. Imagine lo que imagine, piense lo que piense, con sólo saber que ella está allí, a mi lado, soy feliz; que la puedo tocar, oler, besar, mimar, abrazar, morder, mirar… Me gusta mirarla. Hay algo en ella que me tranquiliza, que me dice: «quédate conmigo». Y yo creo en ese algo impronunciable y me aferro a él. Es entonces cuando, dentro de mi pecho, mi corazón comienza a martillar con la fuerza de mil locomotoras, y presiento (porque jamás he tenido la oportunidad de verme), que en mi rostro se forma la más torpe de las sonrisas. De esas sonrisas que hace pensar a los demás: «¡Ah, he allí una persona con pocas preocupaciones en la vida!» Pero tal cosa, por supuesto, es imposible. No es que no tenga preocupaciones, es que ella las hace más llevaderas.
En esas noches de desvelo, me pregunto si, por casualidad, yo provoco lo mismo en ella. Me pregunto si, una vez me quedo dormida, ella despierta y comienza a pensar exactamente en lo que yo, minutos antes, había estado pensando. Me intriga saber si su rostro también se ve adornado por una torpe sonrisa, o si sus ojos se fijan en la nada, recordando, imaginado lo que vendrá, agradeciendo, de la misma manera en que yo lo hago, por tenerme en su vida, por estar juntas…
Hago un pequeño paréntesis y beso su hombro. Ella se mueve, incómoda, gruñona, porque estoy perturbando su sueño. Le susurro algo, pero la conozco, y sé que en realidad está profundamente dormida. Sonrío. Me inclino un poco, y veo que sus labios están curvados en algo demasiado parecido a una sonrisa. Entonces, sin pensarlo mucho, deduzco que está soñando conmigo. Tal vez sueña con el día en que nos conocimos, en el que yo, torpemente y debido a mi casi palpable inexperiencia, le pregunté, sin disimulo alguno y cara a cara, si quería salir conmigo. Fui un impulso momentáneo, veinte segundos de valor que probablemente nunca más volveré a experimentar, pero, al fin y al cabo, veinte segundos que me dieron una vida.
Recuerdo que su reacción fue casi igual de torpe que mi invitación. En la superficie de sus ojos pude ver incomodidad, pero en lo más hondo, con mucha dificultad, pude ver anhelo, esperanza. ¡Y creer que tan sólo veinte segundos habían provocado todo eso! Me esforcé, y poco a poco la fui convenciendo. Así, esos veinte segundos se transformaron en una noche, esa noche en un día, ese día en una semana, esa semana en un mes, luego meses, y pronto, un año…
Mientras sentía la tibieza de su espalda, fijé mi mirada en nada en particular. Sonreí. Traté de recodar si tan sólo una vez en la vida hube siquiera imaginado que llegaría el momento en que yo experimentaría las más increíble de las alegrías. Jamás imaginé eso, jamás soñé con algo parecido, ni siquiera con algo remotamente cercano. Me condené en silencio, ¿cómo es que era tan pesimista? Ya no importaba.
Ahogué un bostezo en su hombro. Mientras mis ojos se secaban recordé nuestra primera pelea. Fue una tontería de proporciones apocalípticas, un pleito parecido al que tienen los niños de primaria, una cosa tan insignificante que ahora me daba mucha pena, pero que, en ese entonces, se había visto mil veces aumentado por nuestro estúpido orgullo. Quizá simplemente fue miedo. Por lo menos yo sentí miedo por lo mucho que había crecido nuestra relación en tan poco tiempo, entré en pánico porque había perdido el manual, no sabía en qué capítulo estaba, qué fórmula usar; pero cuando entré en razón me percaté de que no hay manuales para la vida, y seguí caminado a su lado, aunque el miedo hacía que esta caminata fuera como moverse sobre una cuerda floja. Y no sólo moverse, también bailar, saltar, correr… y todo sin saber qué hay abajo, sin saber si lo que te recibirá, una vez caigas, será una montaña de mullidos colchones o rocas filosas. Tampoco sabes cuándo caerás, o si soplará viento que te hará perder el equilibrio, o si caerá lluvia que hará que la cuerda se torne resbaladiza. No que importe, porque cuando caes, caes.
Pronto ahogué otro bostezo. Cambié de posición cuando ella, aún dormida, hizo lo mismo. Ahora su brazo descansaba sobre mi espalda y sentí como la temperatura se incrementaba allí, donde nuestra piel se tocaba.
La primera vez que yacimos desnudas la una junto a la otra también es un recuerdo de lo más gracioso. No porque sintiéramos vergüenza, sino, porque acabamos demasiado rápido. Nos quedamos viendo, sorprendidas, incapaces de comprender cómo era posible que saciáramos tan bien nuestros deseos, y al mismo tiempo apenadas, porque una experiencia de esa magnitud tendría que haber durado un par de minutos más. Pronto comprendimos que esto no es necesariamente cierto y que hay ocasiones, y ocasiones… Luego, afortunadamente, las ocasiones fueron muchas y muy variadas. Entendí, por primera vez, la frase de una canción que me encantaba pero que nunca había comprendido en su totalidad: «Lust is not as creative as it’s discovery»* . Nos obligamos a sacar nuestro explorador interno y lo que ambas descubrimos nos encantó por igual…
Vuelve a moverse, pero esta vez masculla algo. No logro entenderlo a la primera, así que me acerco un poco. Reprimo una carcajada. Balbuce incoherencias, producto, probablemente, de un sueño demasiado alocado. Aunque seguro no tan alocado como nuestra primera presentación como novias. Todos a nuestro alrededor, sin nuestro permiso, nos habían catalogado como «amigas cercanas» algo que colindaba por muy pocos centímetros con «casi hermanas». Tremenda sorpresa se llevaron cuando, de la nada, en una reunión de esas habituales que sólo sirven para charlar tonterías y beber a lo estúpido, les dijimos: ¡somos novias! Pensamos que todos habían alcanzado el estado de embriaguez suficiente para gritar un «¡felicidades!» Pero por un minuto, 60 segundos de pura agonía, todos se quedaron callados, viéndose los unos a los otros, preguntándose si eso era una broma, buscando las cámaras escondidas, sólo para después estallar en carcajadas y restregarnos en la cara que nuestra broma había sido de muy mal gusto. Ambas nos enfadamos, pero una vez pasada la borrachera, recibimos no sólo sus disculpas sino también su apoyo. Apoyo que fue más que bienvenido cuando por fin nos mudamos juntas. Las cajas no se mueven solas y no estábamos para pagar un servicio de mudanza.
Lo que más me encanta de vivir juntas es que todas las noches, aún cuando nos peleamos, dormimos la una al lado de la otra. Las sábanas huelen a ambas, en los cajones hay ropa de ambas, hay dos cepillos de dientes en el lavado, dos enormes tazas para tomar café, incluso hay dos botes de champú en el baño porque no usamos el mismo. Dos toallas cuelgan todas las mañanas al sol, cuando vamos al supermercado compramos porciones para dos. Todo se hace tomando en cuenta que somos dos, a tal grado que en realidad se siente como si fuéramos sólo una…
Ahora mi rostro yace muy cerca del suyo. Noto un ligero parpadeo, el sutil movimiento de los dedos de sus pies, esa tan bonita e incomprensible forma en que se mueven cuando buscan los míos. Los acerco y ella enseguida recupera la calma. Beso su frente, su nariz, sus labios… Sé que mañana me regañará. Verá las bolsas negras debajo de mis ojos y me dirá lo mucho que tengo que cuidarme, no porque es antiestético sino porque es perjudicial para la salud. Le contestaré que no importa, que «esta noche dormiré temprano». Probablemente así sea, probablemente el cansancio acumulado se cuelgue de mis párpados como pesados plomos. Pero si no es así, tampoco importaría, seguramente sería otra noche de dulce desvelo…
Termino de acomodarme. No sé qué hora es; luego noto que, si había sido capaz de ver cada una de sus expresiones fue porque la luz del amanecer llevaba tiempo queriéndose colar por la ventana. Bostezo, cierro los ojos, los abro nuevamente. Estoy así, parpadeando lentamente hasta que el sueño por fin me llama. Pero no sólo el sueño es quien me llama, a lo lejos escuchó otra voz, pero es demasiado tarde, no puedo aferrarme a ella…
—Te he dicho que dejes de desvelarte…
Ah, reconozco esa voz, sonrío, o creo sonreír, no sé, estoy demasiado cansada. Es hora de dormir…

Fin

*Traducción: El deseo no es tan creativo como su descubrimiento. Canción “She is my sin” de Nightwish.

Comentarios

  1. Bonito relato, lleno de amor, cariño y ternura

    Me gustó mucho, saludos!!

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    1. Muchas gracias por tus palabras. Me alegra mucho saber que te ha gustado.

      Nos estamos leyendo :)

      Saludos :)

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  2. pues detalle a detalle es la descripcion mas sublime que he leido..
    cada frase llena de profundo amor..
    pasion, cariño, ternura.....
    es una sola palabra y 4 letras.. AMOR

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    1. Vaya, muchas gracias :)

      Que bueno que te ha gustado. Y pues sí, quería escribir algo ligera y sencillo, pero a la vez con mucho sentimiento :)

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  3. simplemente hermoso relato felicidades chica

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  4. Te felicito por tu relato!...es precioso encontrar similitudes de la vida de una misma, en el arte de otros(tu relato).
    Mucha suerte

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    1. Muchas gracias por tus palabras. Me alegra mucho que te haya gustado.

      Saludos!

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  5. Había empezado a leer este relato antes, pero tuve que dejarlo a la mitad por una interrupción repentina... Ahora lo he terminado de leer y me quedo un rato más para comentar, mientras escucho "She is my sin".

    Y quiero decir, justamente sobre esa canción: gracias por la referencia... Además de que le iba de maravilla a la escena, es una preciosa canción -que, extrañamente, no había escuchado antes... Parece que últimamente todo me recuerda a Nightwish.

    Ahora sí. Mi comentario. El relato me gustó mucho, la descripción... Una escena que podría parecer habitual, como despertarte en medio de la noche y ver a la persona que amas... Que tal vez la veas todos los días, que la conozcas hasta el infinito, pero saber que cada uno de esos días es como un milagro nuevo -y no dejarte de maravillar por él, por la suerte que tienes que hacer habitual algo que muchas personas ven solo una vez, o tal vez ninguna. Compartir pensamientos, gestos, miradas. Realmente me gusta esa visión del amor.

    Te cuento, que no sé si ya lo hayas visto (porque vi que te afiliaste a mi blog, bienvenida :D)... Mientras leía "Dulce desvelo" se me vino a la mente un relato que escribí hace un tiempo, y revisando parece que los escribimos en fechas parecidas x) Se llama "Chocolate en contraluz". Ahora he escrito algunas "continuaciones" y estoy volviéndolo algo así como una serie; tu relato me recordó un poco a la primera parte que escribí... Te lo dejo por si quieres leerlo, el link: http://iuska.blogspot.com/2012/06/chocolate.html No es precisamente la misma situación, pero igual me acordé de él... Por ahí mismo está la pestañita, por si te animas a leer las demás partes ;)

    Un saludo y hasta pronto!

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  6. Waooo que hermoso relato...me recordo a mi nena cuando la veo dormir :)

    Aunque por la distancia y problemas personales no puedo estar alado de ella aunque espero y muy pronto este a su lado

    Felicidades :)

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  7. Debe leer con los otro cuatro sentidos a parte de la vista. Es original, sugerente, detallado sin aburrir, tierno, ¿qué otro adjetivo se te ocurre? La sensibilidad que se puede transmitir con la palabra escrita es lata, una vez lograda, el lector espera más del autor.

    Saludos,
    Alejandro.

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  10. es sin lugar a dudas el relato de amor mas hermoso que haya leido. me encanto lo sublime.

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  11. Hermoso, simplemente hermoso!!! Muchas gracias, de verdad gracias.

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  12. Gracias a todxs por sus palabras, me alegra mucho que les haya gustado.

    Gracias por leer.

    Saludos.

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  13. Es hermoso como relatas cada cosa y ese amor que hay es increíble

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  14. Simplemente lo puedo describir como hermoso, representa la esencia misma del amor.....

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  15. WOOW!!!! en serio mis respetos para este relato tan HERMOSO...yo estoy comenzando una bella historia con una mujer por primera vez tengo 18 años y ella es mayor q yo pero LA AMO y te juro amiga tu historia es como lo que hasta ahorita he vivido con ella y es exactamente como lo que quiero vivir pronto no sabes...tu relato me cambio muuchisimo y mi amor por ella se hace cada vez mas intenso.Muy bien!!! exito

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  16. muy hermoso el relato! ma paso una vez, cuando tuv mi primera relacion,cuando dijemos q eramos parejas, todos pensaron era un chist!! q loco,jejeje... claro lo mio no termino como la historia, lo malo... vuelv a escribir esta historias m llevan a otro nivel.. felicidades!!!

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  17. Este relato me ha dejado de lo más enternecida. Me movió bastantes sensaciones, es maravilloso poder apreciar las cosas más simples y cotidianas de la vida. Se me atoran mucho las palabras para decir que esta historia fue la que más me gusto hasta ahorita de lo que te he leído, bien dejando influir por mi subconsiente traicionero. Es muy hermosa, me encanta.

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  18. Estuvo realmente bueno, es lo mas profundo que leí a cerca de como tu novia puede dormir pero lo que mas me gusto es de como verla dormir te hace la persona mas feliz del mundo.

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  19. Fantastico el relato;me siento identificada con este relato porque es lo que me pasa cuando estoy al lado de mi mujer.

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  20. Buenisimo relato,me identifique mucho,cuando estoy cerca de mi novia la contemplo como si fuese el Ultimo dia de mi vida con ella. Me gusto mucho tu relato

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  21. Adoro tu manera de escribir... Me pregunto si has vivido estas cosas... Me encanta

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  22. ¡Hermoso! Otra madrugada desvelándome con tus relatos :)

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  23. Éste relato describe totalmente mi situación!!! Mis ojos no dejaron de llorar al leerlo, siento como si hubiese sido escrito para mí... Es simplemente hermoso!!! Mi esposa es lo más bello q la vida me pudo regalar, todas las noches despierto y ella abrazada de mi o yo de ella, la contemplo un momento y le beso la frente, las mejillas, su boca y doy gracias por tanto tanto amor... Mis ojeras definitivamente tienen un sólo significado, ella. Gracias por compartirlo es realmente genial.

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  24. Éste relato describe totalmente mi situación!!! Mis ojos no dejaron de llorar al leerlo, siento como si hubiese sido escrito para mí... Es simplemente hermoso!!! Mi esposa es lo más bello q la vida me pudo regalar, todas las noches despierto y ella abrazada de mi o yo de ella, la contemplo un momento y le beso la frente, las mejillas, su boca y doy gracias por tanto tanto amor... Mis ojeras definitivamente tienen un sólo significado, ella. Gracias por compartirlo es realmente genial.

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  25. Éste relato describe totalmente mi situación!!! Mis ojos no dejaron de llorar al leerlo, siento como si hubiese sido escrito para mí... Es simplemente hermoso!!! Mi esposa es lo más bello q la vida me pudo regalar, todas las noches despierto y ella abrazada de mi o yo de ella, la contemplo un momento y le beso la frente, las mejillas, su boca y doy gracias por tanto tanto amor... Mis ojeras definitivamente tienen un sólo significado, ella. Gracias por compartirlo es realmente genial.

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  26. Waooooo tu relato me encato son palabras tan mias que parece escrito por mi gracias por demostralme que vale la pena despertar al lado de mi amor

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