¿Repetimos?


Estas no son horas para publicar entradas pero se me vino esta idea a la cabeza, la escribí y ahora está aquí. Es un relato cortísimo, poco más de 800 palabras. Se me ocurrió mientras leía un manga cuyo nombre olvidé porque en realidad sólo pasaba las páginas sin prestarle especial atención a nada.
No podría clasificarlo como relato heterosexual, gay o lésbico, simplemente es un relato de un tipo que le ha sido infiel a la novia con otro chico, o más bien del poco arrepentimiento que siente mientras trata de conseguir el perdón de su chica. Bueno, o al menos con esta intención lo escribí, espero que pueda notarse a pesar de ser corto así como también espero que les guste.
Saludos.

¿Repetimos?
Por Seiren.

Esa mirada sólo significaba una cosa: lastima. Lo sabía, había estado con ella el tiempo suficiente como para distinguir, en cuestión de segundos y sin titubear, cada uno de sus gestos, sus posturas, sus palabras. Y la expresión que su rostro mostraba en ese momento no me gustaba. Me gustaba verla, sí, a pesar de saber que su mirada no decía nada bueno; pero incluso así, no podía despegarle la vista de encima. Pero no importaba cuánto la viera, su rostro seguía diciéndome lo mismo: siento lástima por ti.

Suspiré, pero no fue un suspiro cansado, fue uno de esos suspiros que siempre le precede a una broma, o a una de esas expresiones de fingida ingenuidad. Ladeé la cabeza, sonreí, sonreí más ampliamente, tanto, que mi rostro comenzó a tensarse. Supuse que debía verme extremadamente patético, pero aun así, en ningún momento dejé de sonreír.
—No tienes por qué esforzarte tanto —dijo ella. Su voz sonaba severa, con una pisca de odio, quizá —. Me odias, lo sé.
Quise reírme. Con casi cinco años de noviazgo y cada vez que intentaba leerme jamás lo conseguía.
—Te equivocas, no te odio —dije, pero ella no debió tomar en serio mis palabras. No la culpo. Es esta estúpida sonrisa que tengo la que siempre hace que mis palabras no sean tomadas con seriedad.
Todo era mi culpa, claro, era ella quien debía odiarme, sin embargo, su expresión seguía diciendo lo mismo.
— ¿Entonces por qué lo hiciste?
Buena pregunta. ¿Por qué lo había hecho? ¿Curiosidad? Sí, casi siempre la curiosidad es la culpable de que tanto hombres como mujeres cometamos los errores más garrafales jamás concebidos. Al final, la curiosidad parece ser una fuerza incluso aún más grande que el amor, porque yo la amaba, y aun así, eso no impidió que yo me metiera a la cama…con él.
No había bebido. No había ingerido ninguna sustancia que pusiera en duda mi capacidad mental. Mi consciencia estaba más despierta que nunca. Sabía lo que hacía, lo sabía y sin embargo no me detenía.
Intentar recordar qué fue lo que me encendió de tal manera resulta confuso, no porque se me dificulte recordar lo sucedido, sino porque para ello tendría que calificar cada uno de los hechos y recordar con tanta claridad y con tanta intensidad solo me hace querer volver a ese día, buscarlo a él para proponerle que revivamos la experiencia; repetir, como si fuera otra ronda de tragos la que le estuviera ofreciendo.
— ¿Y bien? —se cruzó de brazos, me miró con intensidad, torció los labios… eso significaba que ya no le quedaba paciencia, y que mi respuesta tenía que ser muy buena para que ella no se marchara y me dejara.
—Fue un error —contesté porque me pareció conveniente y no porque verdaderamente lo creyera.
—Mentes —dijo como si nada, como si no hubiera nada que yo pudiese hacer para convencerla de lo contrario.
Ahora fui yo quien se cruzó de brazos. Dejé de sonreír, la vi, tal vez con intensidad, tal vez desinteresadamente, no lo sabía, no me importaba y no lo intentaba. La verdad, sólo trataba de salvar esa relación porque sí, tan simple como esto, llegué a creer que de no conseguirlo tampoco me importaría, sólo quería hacerla creer que así era.
—No miento —susurré con fingido reproche para hacerle creer que su desconfianza me había lastimado —. Te amo.
Sus ojos dudaron. Estaba siendo un completo idiota, eso lo sabía. Jugaba con sus sentimientos porque no quería perderla, porque su presencia a mi lado se había vuelto una costumbre necesaria, porque no estaba de humor para desequilibrar mi Status quo, porque de alguna manera la amaba aunque mis actos no lo demostraran.
Se quedó en silencio un buen rato. Dejé de verla, en su lugar levanté la vista, miré el cielo y recordé el cielo nocturno, único testigo de mi supuesto error. ¿Cómo estaría él? ¿Cómo estaría tomando semejante escándalo? Y en primer lugar, ¿por qué automáticamente el mundo lo había convertido en el villano?
—Él se te sedujo, ¿no es así? —inquirió con algo que podría definir como una duda esperanzadora. No terminaba de entender a las mujeres y su extraña forma de pensar.
—Sí —contesté con seguridad mientras en el interior me decía: «eres un bastardo mentiroso». Después de unos segundos deseché estos pensamientos, su sonrisa ahora decía que me había perdonado, aunque sin duda se haría la difícil porque quería que yo la mimara como pago por el mal rato que la había hecho pasar.

Más tarde, ese mismo día, me encontré con él. Su aspecto de «me vale una mierda lo que el mundo diga de mí» consiguió cautivarme una vez más.
—Hola —saludé desinteresadamente.
—Hola —devolvió el saludo con el mismo entusiasmo —. ¿Te creyó?
— ¿Acaso dudaste de mi capacidad?
—Nunca —sonrió —, es sólo que no te entiendo.
—No hay nada que entender.
—Claro —suspiró —, después de todo soy el malo de esta película.
— ¿Te molesta?
—Me vale una reverenda mierda.
—Bueno —sonreí, él guardó silencio pero yo continué —. Sabes, desde ese día he querido preguntarte algo.
—Dime.
— ¿Repetimos?

Comentarios

  1. Querida, esta historia la he leído mientras estaba en capacitación. Pero no hoy, sino más bien el viernes pasado.
    La historia me resultó sencilla, fácil de leer y muy armoniosa. ¿Armoniosa? No sé. Creo que simplemente la forma de narrar fue relajadora; imaginé a un tipo tranquilo, de voz suave pero varonil, un toque de aburrimiento en su tono… pero sin dejar de ser seductor… creo. No sé jajajaja
    Pero bueno, me resultó tan relajador, y después de tanto estrés dentro del salón en donde un hombre hablaba y hablaba… no hubo mejor remedio y/o calmante que esta nueva entrega de tu parte.
    Te quiero, bonita, y espero seguir leyendo más y más sobre ti. :) Un beso.

    PD/ Ya sabes lo que espero con impaciencia. <3

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    1. De hecho, yo estaba de lo más relajada mientras escribía. Creo que ahorita mi cabeza no da para historias largas y por eso encuentro tan relajante escribir estos mini-relatos que surgen de la nada. Estos arranques espontáneos me están gustando, pero espero no depender tanto de ellos,tengo que enseriarme jeje

      Y ya sé que esperas con impaciencia, así que, no os preocupéis, recibirás lo prometido ;)

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  2. Siempre es el chico abiertamente gay el culpable de las bicuriosidades de los supuestos heteros ¬¬ (malditos cabrones >___<)
    Hemmm.... perdón, me deje llevar otra vez jajaja.
    Me gustó el relato,siempre consigues egancharme y sumergirme dentro de la historia como si estuviese dentro de ella.
    Eres genial ^^

    P.D. Te deje otro premio en mi blog.
    P.D. Reabrí otro de mis blogs, para cuando te quieras pasar por él eres más que bienvenida (ya me lleve tu banner de afiliación n.n)

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    1. Sí, los "supestos heteros" tienen graves problemas ¬¬

      Y, como siempre digo cada vez que me dejas un comentario en donde digas "me gustó el relato" ¡Qué bueno que te ha gustado! Sobre todo porque este tipo de mini-relatos me salen de la nada... Oh~la espontaneidad jajajaja

      Muchas gracias por el premio, enseguida me paso a todos los blogs que tengas *-*

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  3. A ver, que conste que sólo es para que quede aún mejor, porque de que me gusto, me gusto. Bien, aquí los errorcitos que se te fueron, y te comprendo, suele pasar cuando escribimos tan "me llego la inspiración" je, je...:

    1.- "Sólo significaba una cosa: Lastima". Error de dedo, te falta el acento en "Lástima", y sé que es error de dedo porque más adelante sí tiene acento.

    2.- "a la cama...con él.". El espacio entre puntos suspensivos y "con" n.n!!

    3.- "con tanta intensidad solo me hace". Según entiendo, ese "solo" debería estar acentuando.

    4.- "-Mentes- dijo con claridad". Error de dedo "Mientes".

    5.- "-Él se te sedujo-". Esos momentos de indecisión, cuando pensamos una frase, y la cambiamos de repente.

    Bien, sé que en el grupo dije "menos de 5"... Pero al releerlo para escribir cada uno, me parece que he visto otros, que bien podría ser sugerencias:

    "Más tarde, ese mismo día, me encontré con él." Ya habías dicho que era de noche, y si bien la noche es parte del ciclo de "un día", tal vez quedaría mejor cambiar esta parte "esa misma noche". Como sugerencia, y lo otro es en:

    "-Sabes, desde ese día he querido preguntarte algo-". Según entiendo sería "¿Sabes?". Claro, existen la pregunta directa e intrínseca, que no lleva los signos.

    Y una cosa más (qué bien friego, lo sé n.nU) ¿puedo pedir "conti plz"? xD... Ok, me retiro, lindo relato.

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  4. No habrá conti, y estoy de acuerdo con todo excepto con sólo/solo jojo aunque es más por llevarte la contraria porque generalmente sólo de solamente/únicamente siempre la tildo. Pero ahora el señor RAE dice que no es necesario tildarlo. En cuanto a lo otro, lo chequeré jeje Y con el Sabes, la concebí sin signos de interrogación. Vamos, léelo así en tu mente, ¿suena diferente, no? jajaja

    Perdón por contestar tan tarde, es que soy olvidadiza, veo las notificaciones y digo: "lo contestaré más tarde" y termina dejándome el avión jajaja

    Gracias por todo :)

    Saludos.

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    1. Por cierto, releyendo, no encontré nada que delatara que era de noche, era de noche, sí, el día del acostón, pero por lo demás todo está bien... creo... XD

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